POETARIO (O EL ARTE DE CONVERTIR EL INSOMNIO Y LOS PENSAMIENTOS EN LITERATURA) 🌙 ⏳ 🍂 🌊 ✨ ❤️ 🖋️

HERIDA

Sorda. Sí. Así es. No se oye. No se ve. Pero se siente. Es profunda como una sima oceánica. El dolor rezuma como la lava de un volcán destruye cuanto inunda. Es intenso. Como una plaga castiga la inocencia y deambula por mi interior cual fantasma con esputos en el alma. Este salivazo emocional me prostituye los sentidos y me deja exhausto tras leer tus ojos. Sí, esos que se clavan en mi corazón indolente con la búsqueda de una mujer que me abrace con sangre de sinfónico placer. (Poetario) (Obra completa de poemas en prosa) (1994-2026)

QUINCE AÑOS

Durante mi primera adolescencia fui feliz y entonces no lo sabía. La culpa —o el milagro— fue de una chica que todavía recuerdo. No sé si ella llegó a entender el efecto que producía al acercarse, al reír, al mirarme como si el mundo fuera algo sencillo que se podía compartir. Fue ella quien me espabiló. Quien me sacó del rincón tímido donde los muchachos suelen esconderse cuando el cuerpo empieza a cambiar y todo parece demasiado nuevo. A su lado el miedo no tenía demasiado espacio. Las palabras salían con una naturalidad que después tardaría años en volver a encontrar. Yo hablaba, caminaba, incluso soñaba con una ligereza que ahora me parece casi irreal. No ocurrió nada extraordinario. No hubo grandes promesas ni gestos memorables. Solo la sensación limpia de que una chica podía mirarme y encontrar en mí algo suficiente. Y así descubrimos nuestros cuerpos, con una lentitud deliberada, desde los labios hasta la perdición. Y durante un tiempo, breve y luminoso, yo también lo creí. (Poetario) (Obra completa de poemas en prosa) (1994-2026)

IMAGINADO

El amor imaginado tiene algo de refugio. En ese abrigo puede ser intenso, profundo, incomprendido, solitario… Sobre todo, no corre el riesgo de ser rechazado por esa mujer que se dibuja en bucle en mi memoria. Y así, sin darme cuenta, he ido acumulando inviernos. Unos, heredados de un torbellino emocional; otros, elegidos por mí sin darme cuenta. Hasta que llegó un día en el que aprendí a quedarme solo, sin el asedio de la pasión y de la necesidad de un cuerpo… No escribo estos versos para acusar a nadie de mis culpas, ni siquiera al muchacho poco sazonado que fui. Los escribo porque, al fin, empiezo a sospechar que incluso el invierno más largo contiene una pequeña grieta. Y en ocasiones basta una grieta para que el hielo empiece a fundirse. (Poetario) (Obra completa de poemas en prosa) (1994-2026)

CERCA

Mientras mi necesidad de vida se anega en falsos «me quieres» que el viento repite sin convicción, la sensación de tenerte cerca sana lentamente las heridas que aún me duelen. No necesito promesas ni palabras grandes: basta la tibieza de tu presencia. Porque hay heridas que no se curan con explicaciones, sino con la sencilla certeza de que alguien permanece a nuestro lado. (Poetario) (Obra completa de poemas en prosa) (1994-2026)

SOMOS

Estos poemas son una forma de permanecer un momento en silencio frente a lo que somos cuando nadie nos mira. Un lugar donde la memoria respira sin prisa y deja aparecer aquello que el ruido de los días suele ocultar. Tal vez escribir sea solo eso: detenerse un instante ante uno mismo y escuchar lo que queda cuando todo alrededor calla. (Poetario) (Obra completa de poemas en prosa) (1994-2026)