Mientras mi necesidad de vida se anega en falsos «me quieres» que el viento repite sin convicción, la sensación de tenerte cerca sana lentamente las heridas que aún me duelen. No necesito promesas ni palabras grandes: basta la tibieza de tu presencia. Porque hay heridas que no se curan con explicaciones, sino con la sencilla certeza de que alguien permanece a nuestro lado. (Poetario) (Obra completa de poemas en prosa) (1994-2026)
