Esperto entre cinsas, coa sensación de que algo ardeu en min durante a noite. Érgome amodo, sacudo o po gris do corpo, como se cada movemento espertase recordos antigos. Houbo en min un lume intenso. Agora quedan só brasas ocultas. Tócome o peito e algo esperta: a memoria do teu corpo. Imaxino a túa boca. A túa respiración. O calor. Pero a sombra aparece e murmura: —Xa non volverá. E aínda así, algo queda. Non é lume. É unha brasa pequena… pero viva. (Do libro Cando chove por dentro no blogue sonmeigo.com) (1994-2026)
LA ENVIDIA II
Dicen que la envidia es tristeza por el bien ajeno, pero en mi caso parece una profesión a tiempo completo. No me duele mi mala suerte, me duele que no sea la mía. Te miro como quien mira un error del universo. Tranquilo, si pudiera, también te daría algo… aunque solo fuera un motivo menos para odiarte. (Poetario) (Obra completa de poemas en prosa) (1994-2026)
REDES
Publiqué mi tristeza en redes, esperando «megustas» como quien lanza botellas al mar con mensajes de auxilio. Cada reacción era una esperanza, cada comentario, una posible cuerda. Pero nadie me rescató. El mar digital no tiene costas, solo olas que arrastran sin mirar. Y mi dolor, aunque viral, seguía sin respuesta, flotando entre algoritmos y pantallas. (Poetario) (Obra completa de poemas en prosa) (1994-2026)
CASA-REFUGIO II
El cansado escritor reflexiona. Examina su pasado. Busca culpables a sus fracasos amorosos. Se obceca en una educación que no le impulsó a formar una familia, sino a permanecer, con plena libertad de acción, en la intocable casa-refugio paterna. Un ser pusilánime es imposible que emprenda una aventura en solitario. Teme la intemperie. Confunde cobijo con destino. Heredó la obediencia como una forma de quietud. Y convirtió la renuncia en carácter. Aprendió a llamar prudencia al miedo. (Poetario) (Obra completa de poemas en prosa) (1994-2026)







