NO HAY PAZ PARA MÍ

Lo que habita en mí no descansa. Es un vaciamiento lento del alma, un cansancio del espíritu que adopta formas grotescas y crueles. La angustia se disfraza, se burla, se arremolina como miedo persistente. Todo es congoja comprimida, inquietud repetida como cuentas de un rosario que no concede fe. Naufrago en un dulzor falso, en un desasosiego clínico, en una tristeza medida en dosis mínimas que no curan nada. Me hablan de descanso eterno, de paz, pero esa palabra no figura en mi vocabulario íntimo. Nunca supe cómo pronunciarla. (Poetario) (Obra completa de poemas en prosa) (1994-2026)

Descubre más desde SONMEIGO

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo