Abrir un libro es como abrir mi propio refugio. No necesito que nadie me entienda. Basta con que las páginas me hablen. Dicen que leer es perder el tiempo, pero yo sé que en cada palabra encuentro un latido, en cada historia una forma distinta de respirar. Los libros me regalan pensamientos que me sostienen, sueños que no se desgastan, silencios que me acompañan cuando el mundo se vuelve demasiado ruidoso.
En la calma de la tarde, la voz escrita se convierte en compañía. Es un río que nunca se agota, una música que me envuelve sin fin. Cada página es un sendero que me invita a caminar despacio, cada verso un horizonte que me abre los ojos. Leo sin prisa, guiado por la luz de la palabra, como quien sigue una estrella en la noche.
Cuando todo calla, el libro permanece abierto, paciente y fiel, aguardando por mí. Y entonces sé, con certeza, que el verdadero viaje no necesita mapas ni relojes: basta una página, basta un corazón dispuesto a escuchar lo que la tinta guarda.
Y a veces, mientras paso las páginas, siento que no estoy solo. Que alguien, en algún lugar, escribió estas palabras para mí, sin saberlo, y que en ese gesto invisible se esconde la más pura forma de compañía. Leer es, al fin, reconocerme en otros, y descubrir que mi vida también se escribe en silencio. (Poetario) (1994-2026)

Me parece genial. 👏 👏 👏 👏 👏