En una noche de manos abiertas te pedí que regresara nuestro tiempo, aquel de aguas calientes, cuerpos desnudos y hermosos sueños. Entonces palpé como un ciego nuestro último invierno, y como piedras que lapidaban una vieja historia tuve que recoger del suelo una cantidad ingente de dañadas estrellas. (Poetario) (1994-2026)
