NOCHE SOSEGADA

En unos segundos sentí el sabor de su voz y durante largos minutos juré no olvidar la nostalgia de nuestro encuentro. Sin embargo, me susurraron al oído que la unión experimentada en aquel humanizado espejo fue una marchita pesadilla, y harto de tantas ilusiones el pulso de mis arterias se desvaneció como un fantasma enamorado. Todo fue una simulada aproximación que por unos instantes maniató la mente de un cuerpo presa de ceremonias y encubierto de inéditas creencias. A la par se aceleró con inusitada emoción mi memoria y viajó como un reloj atemporal a la suerte de mi infancia. (Poetario) (1994-2026)

Descubre más desde SONMEIGO

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo