Yo no sabía que el amor tuviera este hilo tan fino. Pensaba que era luz, o promesa, o una casa encendida cuando afuera hiela. Creía que amar era encontrar refugio. Pero amar es también quedarse sin techo.
Descubrí que amar es permanecer cuando todo en uno quiere huir para no sentir tanto. Es sostener la herida sin convertirla en espectáculo. No hacer del dolor una identidad.
Hay un dolor que no ensucia. No humilla. No grita.
Trabaja en silencio, como el agua que desgasta la piedra sin violencia, pero sin descanso.
Un día entendí que algo en mí había sido pulido. No reducido. No quebrado.
Pulido. El amor me estaba afinando. Quitando exceso. Quitando orgullo. Quitando miedo.
No es heroísmo quedarse. Es claridad.
Amar así duele. Duele porque te expone. Porque te obliga a mirarte sin máscaras.
Pero cuando atraviesas ese dolor, el espíritu queda más limpio. Más verdadero. Más simple. Y ya no quieres amar de otra manera. (Poetario) (1994-2026)
