Se amaba tanto que no cabía en ninguna relación. Era un castillo sin puertas, solo espejos que reflejaban su propia imagen una y otra vez. Quien intentaba entrar, se perdía en laberintos de su ego, sin encontrar nunca una habitación donde quedarse. El amor propio se volvió muralla, y la soledad, su única huésped. (Poetario) (Obra completa de poemas en prosa) (1994-2026)
