Se miraban como si el mundo fuera a acabarse: con urgencia, con fuego, con hambre, con la certeza de que cada segundo que pasaba mordía una cuenta hacia atrás que se estaba consumiendo en la agonía de un orgasmo que todavía no había explotado. Eran dos llamas bailando en medio del incendio, sin pensar en el humo ni en las cenizas. Cuando todo terminó, sin darse cuenta, no supieron apagar el fuego que ardía a sus espaldas. Siguieron ardiendo, pero ya no juntos. Cada uno se convirtió en su propia hoguera de recuerdos. (Poetario) (Obra completa de poemas en prosa) (1994-2026)
